«Calzado de lona, suela de goma y panfletos»: en la fábrica de Alpargatas de Florencio Varela entre 1979-1981, desarmando el mito del inmovilismo sindical en la dictadura

Por: Eugenia Margarita Agnelli [I]

Introducción

Escribir sobre la última dictadura cívico-militar Argentina de 1976 implica asumir una realidad clara, ya que la escribo desde una generación que no ha vivido el horror en carne propia. El conocimiento de la misma no viene de la experiencia directa sino de un collage de la memoria heredada, libros, archivos históricos, documentales, películas literatura, relatos ajenos, historia académica.

Sin embargo, este trabajo de investigación nace de la decisión de hacer propio ese fragmento de la historia por el cual no he transitado, me es doloroso y no puedo sentirlo ajeno, no solo como futura historiadora sino como ciudadana argentina.

El objetivo de estas páginas, es transformar esa herencia de testimonios y archivos en una herramienta de aprendizaje personal superador buscando no solo entender el pasado sino también invitar a otros a seguir investigando y cuestionando una etapa que todavía define nuestro presente.

Lo que nos interesa debatir en este trabajo de investigación es la trayectoria de Alpargatas durante la última dictadura cívico-militar argentina (1979-1981) que nos permite así analizar la responsabilidad empresarial en delitos de lesa humanidad a través de una compleja trama de intereses políticos y económicos se sostiene que la empresa no fue una víctima pasiva del contexto autoritario, sino que instrumentalizó el aparato represivo estatal como una herramienta central de su gestión laboral para desarticular el activismo sindical, aumentar la productividad y consolidar un modelo de acumulación basado en el disciplinamiento violento.

Siguiendo nuestro recorrido (Ríos, 2014) permite sistematizar los cambios en las interpretaciones académicas y los debates sobre el comportamiento obrero en un contexto de represión estatal planteando ;que el campo de estudio ha transitado por tres momentos diferenciados, logrando superar las tesis iniciales de «inmovilidad» obrera a través de una proliferación de investigaciones locales, aunque actualmente enfrenta la necesidad de construir una síntesis que integre la fragmentación de estos estudios subalternos en una narrativa histórica de mayor alcance.

Durante el primer momento, que abarca desde el ocaso de la dictadura hasta fines de los años 80, el debate académico giró en torno al binomio de resistencia versus inmovilismo, donde autores como Delich enfatizaban la desmovilización social y el fin de un ciclo histórico, mientras que otros como Falcón y Pozzi rescataban la vitalidad de la resistencia fabril cotidiana y el rol estratégico de los delegados inorgánicos y los «dirigentes naturales».

El segundo momento, coincidente con la década de los 90 y el auge del discurso sobre el «fin del trabajo» y la reconciliación nacional, se caracterizó por un marcado retraimiento de las investigaciones, con la excepción de estudios que comenzaron a explorar actividades extra-fabriles y redes de solidaridad vecinal como formas de cohesión obrera.

El tercer momento, iniciado a principios del siglo XXI, representa una renovación metodológica centrada en la escala regional, el uso intensivo de fuentes orales y archivos de inteligencia, y el análisis de la complicidad patronal-militar en la represión fabril, permitiendo conocer las especificidades de casos emblemáticos como Mercedes Benz, Astilleros Río Santiago y la propia Alpargatas.

Hablar de dictadura cívico-militar en Argentina de 1976 es un campo amplio, intentaré concentrarme en un acontecimiento local, utilizando dos fuentes de la DIPPBA como del repositorio el EX.NA N° 023-1405, Legajo 18488, Mesa “D.S”, Carpeta N° Varios -Asunto: Panfletos Hallados en la sección pintura de la empresa Alpargatas-refrendados por “QUE PASA EN LOS SINDICATOS”, del 29/10/1981.

Y un listado de desaparecidos de Florencio Varela, emitido por la municipalidad de este partido, de dos Obreras secuestradas y desaparecidas en 1976 en la empresa Alpargatas pertenecientes al partido del ERP-PRT en la empresa “Alpargatas”, Florencio Varela.

Para sostener una total y absoluta falta gravísima e inconstitucional donde el Estado Nación Argentino es el principal represor y privativo responsable de ambos secuestros y desapariciones como también de las acusaciones de “subversivos” a los obreros nombrados en el legajo 18488 por panfletos encontrados en la Fábrica Alpargatas bajo los Slogans de QUE PASA CON LOS SINDICATOS.

La vulnerabilidad de los derechos a la identidad y al cuidado quedaron escondidos para transformarlos por algún tiempo en identidades desaparecidas.

Como futuros historiadores nuestro deber es reconstruir la historia, darles voces a esos; “Los Nadies, que cuestan menos que la bala que los mata” (Galeano, 1989, p. 52), arrojar luz en tanta oscuridad dejando que las letras fluyan, pero no condicionen en nuestra percepción, madurar intelectualmente es formar una conciencia colectiva más reflexiva y más crítica en estos nuevos tiempos.

En este marco se propone hacer un breve recorrido del proceso histórico de la Dictadura cívicos-militar entre 1976-1981 introduciendo así la utilización de las fuentes antes expuestas y dándole un cierre abierto, esperando que este sea el punto de nuevas investigaciones futuras.

Para contextualizar esta investigación partimos desde( Aguilar,2026) que propone que el año 1975 se cerró con dos acontecimientos que nos permitían dar cuenta de una compleja situación política; “ El 18 de Diciembre se sublevaron los oficiales de la Fuerza Aérea dirigidos por el brigadier Jesús Orlando Capellini, Jefe de la VII Brigada Aérea de Morón y el 23 , cuando todavía no se habían apagado los ecos de la rebelión militar, el PRT-ERP intentó copar el Batallón de Arsenales 601 “Domingo Viejobueno” del Ejército, sitiado en Monte Chingolo al sur del Gran Buenos Aires” (Aguilar, 2026, p. 40).

A primeras horas del 24 de marzo de 1976, la presidenta Isabel Martínez de Peron es detenida y la Junta de comandantes de las Fuerzas Armadas integrada por el comandante en jefe del Ejército; teniente Gral. Jorge Rafael Videla, el comandante en jefe de la Armada; almirante Emiliano Eduardo Massera y el comandante en jefe de la fuerza Aérea; brigadier Gral. Orlando Ramon Agosti, donde unos días después el Gral. Rafael Videla fue designado presidente de la Nación cargo que se le sumaba al que ya tenía en la junta militar . Las calles de Buenos Aires como de todas las provincias del territorio se llenaron de controles, restricciones y prohibiciones los lugares más notorios fueron la ocupación de las plantas fabriles, locales sindicales como políticos y por último las universidades.

El Golpe cívico militar no recibió adhesión de sectores del sindicalismo o de los principales partidos políticos; “entre los que hicieron público su apoyo se contó con el colegio de Abogados de Buenos Aires” (Aguilar,2026:55), los partidos liberales conservadores el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), la iglesia Católica, que en líneas generales se ha vinculado a las Fuerzas Armadas esta vez se encaminó en una “cruzada subversiva”, las corporaciones empresariales del agro y la industria entre ellas la SRA y la CARBAP como también FAA, AIMR, los grupos intelectuales liberales como el grupo Azcuénaga y por último y con un rol muy activo los grandes diarios de Capital Federal tanto locales como de provincial ; Gente, Somos y Clarín.

Debemos tomar el término “subversión” como que definía a un enemigo interno de la Nación, aunque sus contornos eran imprecisos, hacían referencia a obreros sindicales, activistas, estudiantes, católicos tercermundistas, familiares, amigos de las víctimas e intelectuales.

Es así que podemos tomar algunos fragmentos de los diarios de época para poder visualizar cómo las autoridades militares convocan a la población a ser partícipes de la persecución a través de las denuncias de los “subversivos”; “denunciar a los elementos extremistas: quien no denuncia […] favorece el accionar guerrillero. Quien lo hace tiene coraje y valentía” (La Capital, 13/07/1976) […] “denuncie todo comportamiento anormal que observe próximo a su vivienda y lugar de trabajo” (La Capital, 14/02/1977)” (Aguilar, 2026, p. 100).

Entre 1978 y 1979 se implementaron dos iniciativas para poder impulsar la adhesión de la población popular y que tuvieron como base al nacionalismo territorial como fuente de inspiración ideológica, la Gendarmería infantil y el Operativo “Luchemos hacia las fronteras”, pero podemos afirmar que el año 78, es un año bisagra debido a que tras el mundial de futbol en Argentina se solapo la perversa situación actual con el contraste de las alegrías como pasiones.

Pero la realidad de esas alegrías nos lleva a entender que, a partir de 1979, el gobierno Nacional deroga la Ley de asociaciones profesionales dictando la ley 22.105 donde establece un régimen dictatorial dentro del sindicalismo ocasionando la purga realizada hacia el sector obrero.

Dando paso a las grandes resistencias de la dirigencia sindical donde “la dictadura encontró la clave política que necesitaba para lograr la reestructuración que buscaba: expulsar a importantes sectores del empresariado y, al mismo tiempo, promover a las fracciones del capital dominante que constituían su base económica y social” (Basualdo, 2016, p. 123).

Siguiendo en la línea que plantea Basualdo (2016) nombramos la complicidad de la cúpula empresarial en las políticas represivas, en las violaciones de los Derechos Humanos de los obreros y obreras de las plantas o fábricas, como también las persecuciones, secuestros y desapariciones de los mismos, en este marco se suscribe nuestro caso estudiado.

La fábrica textil

Elijo esta metáfora del calzado de lona y suela de goma para reconocer la importancia de esta investigación. La fábrica textil Alpargatas, creada por el inmigrante vasco Juan Echegaray y el inmigrante escocés Robert Fraser, fue fundada en nuestro país en 1893 como una sociedad.

Desde su fundación en 1883, la firma mantuvo una posición dominante en el mercado textil y del calzado, aplicando un modelo de gestión que combinaba el paternalismo industrial con una disciplina interna férrea y el uso de listas negras para el control de la fuerza de trabajo.

Esta iniciativa dio paso a la creación de un calzado de lona con suela de yute, el cual resultaba apto para los trabajadores, económico y de larga duración. Esta sociedad creció indudablemente y es así que, para 1885, se expandió hacia Brasil y Uruguay tras las grandes oleadas inmigratorias en América.»

Este crecimiento manifiesto permite que para 1928 se ocupe una manzana completa en el barrio de Barracas, zona sur de Buenos Aires donde la Fábrica textil de Alpargatas comienza para 1930 a producir calzados de lona y suela de caucho vulcanizado bajo la supervisión del ingeniero Luis Pastiorino.

Para 1950 Alpargatas reubica su fábrica en Ingeniero Allan en el conurbano sur, barrio de Florencio Varela creando una nueva invención de calzado no formal llamado “Flecha”, utilizó materia prima como el algodón de dos compañías del norte argentino para poder formar dos lanzamientos nuevos; el jean “Denim” y la línea de calzado infantil “Pampero”.

Ante el avance de la producción masiva, el consumo argentino y la exportación la decisión era clara, había que ampliar más el mercado y elevar el precio del producto, esto trajo una necesidad de crear no solo una nueva marca sino también dejar como escudo protector de segunda línea a la producción de Flecha.

Para 1975, se crea un calzado más confortable, deportivo y de mejor calidad, fue bautizado bajo el nombre “Topper”.

Frente al ascenso de sectores sindicales combativos y militantes de izquierda en la década de 1970, especialmente en la planta de Florencio Varela, la gerencia respondió coordinando acciones directas con las fuerzas de seguridad tras el golpe de 1976.

Esta colaboración se manifestó en la entrega de legajos personales e información de inteligencia a la DIPPBA (dirección de inteligencia de la policía de la provincia de Buenos Aires) el uso de infiltrados de la gerencia para detectar militantes y la realización de interrogatorios a trabajadores secuestrados que se centraban específicamente en conflictos internos de la fábrica.

Durante los grandes conflictos de 1977 y 1979, la empresa implementó cierres patronales una práctica prohibida por la propia normativa vigente en ese entonces mientras permitía el ingreso de tropas militares y tanques a sus instalaciones para desalojar a los huelguistas.

Como resultado de este accionar, se identificaron al menos dieciocho trabajadores víctimas de crímenes de lesa humanidad, de los cuales nueve permanecen desaparecidos. La fusión entre la corporación y el régimen se evidenció además en el plano institucional, con altos directivos ocupando cargos estratégicos en el Estado, como Eduardo Oxenford en el Ministerio de Industria y Anselmo Riva en la Subsecretaría de Relaciones Laborales.

En términos económicos, esta alianza permitió a Alpargatas beneficiarse de programas de promoción industrial para expandir su producción y participar activamente en el proceso de estatización de deudas privadas, transfiriendo compromisos millonarios al erario público.

La represión funcionó como un componente interno de la estrategia corporativa para reconfigurar las relaciones de poder dentro de las plantas y garantizar una rentabilidad extraordinaria a costa de la vida y los derechos de sus trabajadores.

Este trabajo de investigación toma el EX.NA N° 023-1405, Legajo 18488, Mesa “D.S”, Carpeta N° Varios -Asunto: Panfletos Hallados en la sección pintura de la empresa Alpargatas-refrendados por “QUE PASA EN LOS SINDICATOS”, del 29/10/1981.

El archivo cuenta con 3 carillas donde la primera registra el asunto y el título del Expediente, la segunda es la descripción de los reclamos de los obreros ante los aumentos de horas de trabajos para la producción de nuevas líneas comerciales de calzados y a tercera carilla describe los reclamos del sector sindical ante estas exigencias y culmina con el dibujo que es el que se encuentra al principio de esta investigación realizada por los obreros convertido en panfletos.

Imagen: carátula del legajo “Panfletos hallados en la sección pintura de la empresa alpargatas”.
Fuente: CPM- FONDO DIPPBA-Div. Cen.AvF, Mesa Ds, Carpetas Varios, Legajo 18488.

Para poder analizar sus componentes; la importancia de este documento seleccionado, que corresponde al Legajo 18488 de la DIPBA (Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires), nos permite indagar sobre cómo la inteligencia policial de la provincia (bajo la Mesa «DS» o Derecho Social) monitoreaba de cerca la actividad cotidiana de la planta.

Que el hallazgo de volantes en la sección «Pintura» de la fábrica de Alpargatas fuera catalogado de inmediato como un «Asunto» de inteligencia policial evidencia la absoluta disolución de las fronteras entre el espacio corporativo privado y el aparato represivo del Estado durante la dictadura.

La fecha de panfleto 29 de octubre de 1981, demuestra que la resistencia y la organización de base seguían activas en el tramo final del régimen dictatorial. Nos permite intuir que las organizaciones de resistencias eran móviles y no estáticas en los finales de la dictadura cívico-militar, donde podemos observar que la pregunta ante las irregularidades sufridas por los obreros de la textil seguía vigente: “¿Qué pasa en los sindicatos?».

También constituye es un indicador de que se está rescatando la voz de los propios operarios, detallando problemas concretos de la planta de Florencio Varela. En él se denuncian los ritmos de trabajo extenuantes («superexplotación») en líneas de producción específicas como Botas, Hawaianas y Topper, y la pérdida del 28% del salario real frente a la inflación en un periodo de nueve meses. Asimismo, registra la organización de los trabajadores de la «sección Goma» e «Tintorería», y cómo sectores específicos como «los de verde» firmaban petitorios por un aumento general del 100%.

Si nos detenemos a observar la fuenteexpone la abierta confrontación de las bases contra la intervención militar del sindicato (AOT) y contra una comisión interna a la que acusaban de «parálisis y adaptación».

El panfleto denuncia que la empresa y la intervención militar intentaban cooptar o desmovilizar a los obreros ofreciendo beneficios menores, como viajes de fin de semana a Mar del Plata, en lugar de solucionar los problemas de fondo que se están evidenciando ante la cantidad de trabajo extra y no remunerado de los obreros de la fábrica.

El descontento es total dentro y fuera de la fábrica y ante los peligros por los reclamos se puede observar que la desesperanza no es un proyecto por parte de los obreros sino todo lo contrario, la esperanza es movilizarse y resistir ante las intervenciones estatales.

Según (Basualdo, 2016), el análisis de la militancia y organización obrera de base en la planta de Alpargatas Florencio Varela durante la primera mitad de los años 70 permite reconstruir las dinámicas de confrontación en el lugar de trabajo a través del uso de la historia oral su estudio sostiene que el núcleo de la disputa en la fábrica radicaba en las formas contrapuestas de concebir la tarea sindical y el rol del delegado, nociones que estaban ligadas a distintas identidades de clase y objetivos de transformación social. Históricamente, la planta estuvo bajo un modelo sindical personalista y vertical encarnado por figuras como Ocaño, cuya gestión se basaba en una relación de beneficio mutuo y diálogo conciliador con la dirección empresarial.

Sin embargo, a partir de 1973, este esquema fue desafiado por un arco de oposición compuesto tanto por trabajadores radicalizados como por militantes de diversas corrientes de izquierda tales como la JTP, el PST, el Partido Obrero y Resistencia Libertaria que adoptaron la estrategia de la «proletarización» para vincular la lucha política con la obrera.

Este proceso de insurgencia fabril se manifestó en conflictos significativos, como las tomas de la planta en junio y diciembre de 1973, motivadas por el rechazo a una conducción sindical considerada «entreguista» y por demandas relativas a condiciones de trabajo deficientes e insalubridad, factores que afectaban gravemente la salud de la fuerza laboral, especialmente de las mujeres.

Se puede destacar la complejidad del fenómeno de la proletarización, donde los militantes provenientes de sectores medios debieron sortear diferencias de lenguaje y códigos sociales para integrarse a una masa obrera que a menudo los percibía como agentes externos.

Asimismo, se visibiliza la dimensión de género, señalando la persistencia de roles tradicionales y la falta de reconocimiento de méritos de las militantes, a pesar de su rol activo en las luchas de base.

Otro aspecto central fue la táctica empresarial de cooptación, que buscaba desarticular la organización mediante el ascenso de delegados combativos a cargos de supervisión. El estudio advierte sobre la tensión entre la militancia sindical de masas y la lógica de la lucha armada, cuya superposición terminó debilitando las construcciones territoriales y exponiendo a cuadros representativos a la represión estatal.

En este contexto registramos dos desaparecidas Obreras de la fábrica textil Alpargatas en 1976 donde sus datos figuran en la Secretaría de Gobierno Dirección de Derechos Humanos de Florencio Varela[1].

Apellido: CARO de SOUTO, MARTA SUSANA (24 años) Apodo: LA NEGRITA Fecha de secuestro: 01/05/1976 DNI: 10.156.131 Lugar de secuestro: Santa Adela entre Soler y Hudson, Florencio Varela Domicilio: Bahía Blanca 462, Florencio Varela Zona de secuestro: Zona 1. Subzona 11, Área 116 Nacionalidad: Argentino Obrera de ALPARGATAS Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo PRT-ERP.
Apellido: ECHAVARRÍA ZORNADA, GRACIELA ÁNGELA (20 años) Fecha de secuestro: 04/05/1976 CI: 7.816.986 Lugar de secuestro: San Nicolás 2569, Estanislao Zeballos, Florencio Varela Zona de secuestro: Zona 1. Subzona 11, Área 116 Nacionalidad: Argentina Obrera de ALPARGATAS. Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo PRT-ERP Embarazada de 2 o 3 meses.

(Mitidieri, 2014) analiza la huelga ocurrida en la planta textil de Alpargatas Barracas entre marzo y abril de 1979 que constituye una vía para examinar las nociones de justicia y las formas de resistencia de la clase trabajadora durante la última dictadura militar argentina , la autora plantea que el conflicto huelguístico, a pesar de desarrollarse en un contexto de ilegalidad y represión abierta, permitió la manifestación de sentidos compartidos sobre lo que los obreros consideraban «justo» o que les correspondía por derecho, evidenciando una heterogeneidad de estrategias de negociación e impugnación que trascendieron los canales sindicales tradicionales.

«Esta huelga tiene la particularidad de haberse llevado a cabo en el contexto adverso de la última dictadura militar, adversidad que se expresó en la no vigencia de derechos laborales y gremiales y en la persecución del activismo político-sindical, con la connivencia en muchas oportunidades de los propios directivos de empresa» (Mitidieri, 2014, p. 84).

El reclamo se centró en la exigencia de un aumento salarial del 20% y el rechazo a las intensas medidas de racionalización de la producción, representadas por el sistema de bonos y el control de los «relojitos», que imponían ritmos de trabajo extenuantes percibidos como una vulneración de la dignidad laboral.

El estudio subraya que el género funcionó como un eje organizador tanto de la producción como de las jerarquías dentro de la fábrica, donde la mayoría de la fuerza de trabajo era femenina y enfrentaba obstáculos específicos para acceder a posiciones de liderazgo sindical, debiendo a menudo las delegadas adoptar atributos asociados a la masculinidad para ganar respeto en el ámbito público.

Ante la medida de fuerza, la empresa respondió con un lock-out y una retórica paternalista tradicional que buscaba quebrar la voluntad de los trabajadores, aprovechando la interrupción de las tareas para efectuar una «limpieza» de activistas y delegados mediante el despido selectivo.

No obstante, la investigación demuestra que la resistencia obrera persistió a través de tácticas alternativas, como redes de solidaridad entre operarios y personal jerárquico para proteger a militantes de infiltrados, o el uso de encuentros deportivos inter-fabriles como espacios de organización social y política encubierta.

 En definitiva, la huelga de 1979 revela que la cultura de clase y las nociones de lo justo actuaron como motores de una oposición que, aun fragmentada por la represión, logró mantener vivos los reclamos por derechos adquiridos frente a la arbitrariedad del régimen.

Ríos, demuestra que la evidencia empírica acumulada ha saldado definitivamente el debate sobre la existencia de la resistencia obrera, planteando ahora la urgencia de que estas voces subalternas ocupen un lugar protagónico en la memoria histórica nacional para evitar que el silencio y el olvido favorezcan a los sectores que impulsaron el terrorismo de Estado;

La autora concluye que “Prácticamente todos los estudios que han avanzado con evidencia empírica sobre el período han demostrado las múltiples formas de ‘resistencia’ obrera. En todo caso quedaría pendiente el debate sobre su significación e importancia.» (Ríos, 2014, p. 32).

Para finalizar este primer avance de la investigación sostengo con fervor que las desapariciones de las obreras en conjunto con el expediente creado de los obreros “subversivos”, por la recreación de panfletos de la Fábrica textil de Alpargatas son total responsabilidad del Estado Nacional como de la cúpula empresarial, atentando contra todos los DDHH correspondientes al ser humano como lo ejemplifica la privación de esas dos obreras con sus familias y ese niño que aún no sabemos si ha nacido.

Propuse al comienzo que es una investigación abierta en el sentido que espero que despierte en los lectores que se tomen el tiempo de comprender estas páginas que todos tenemos una gran deuda con esa generación que nos quitaron, nos arrebataron, intentaron que desaparezca, pero el efecto fue contrario hoy están más presentes que nunca, debemos investigar, encontrar y descubrir cada vez más argumentos para poder dejar plasmada la memoria de los 30.000 o más desaparecidos en nuestro país.

NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS

Bibliografía

Área de Economía y Tecnología de FLACSO, Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Programa Verdad y Justicia, Secretaría de Derechos Humanos de la Nación (2015), Alpargatas. En Responsabilidad empresarial en delitos de lesa humanidad: Represión a trabajadores durante el terrorismo de Estado (Tomo I 14). Editorial Infojus. https://www.cels.org.ar/web/wp-content/uploads/2016/10/EMPRESAS-TOMO-1-digital-1.pdf

Basualdo, V. (2016), «Militancia y organización obrera de base durante la primera mitad de los años ´70: una aproximación desde la historia oral al caso de Alpargatas en Florencio Varela», en Gramático K. V. (ed.), Historia reciente, género y clase trabajadora: cinco estudios para pensar un problema de investigación (pp. 9-30). UNAJ Ediciones.

Basualdo, V (2006) “La participación de trabajadores y sindicalistas en la campaña internacional contra la última dictadura militar argentina”, en Revista Sociedad, Nº 25, Facultad de Ciencias Sociales de la (UBA). https://www.comisionporlamemoria.org/archivo/project/memorias-y-archivos-locales-florencio-varela/#muestra

Galiano, E. (1989), El libro de los abrazos. Siglo XXI.

Municipalidad de Florencio Varela, Secretaría de Gobierno, Dirección de Derechos Humanos, «Violación de los Derechos Humanos en Florencio Varela», Prof. Guillermo Daniel Ñáñez (Director de Derechos Humanos, Municipalidad de Florencio Varela).

Mitidieri, G. (2014), «La huelga de Alpargatas en 1979: las nociones de lo justo en dictadura», en Páginas, Revista Digital de la Escuela de Historia (FHyA-UNR) 6(12), 83-102.

Programa Verdad y Justicia, Centro de Estudios Legales y Sociales, FLACSO Argentina, & Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. (2015). Responsabilidad empresarial en delitos de lesa humanidad: Represión a trabajadores durante el terrorismo de Estado (Tomo II). Editorial de la Imprenta del Congreso de la Nación.

Ríos, S. (2014), «Resistencia obrera en la dictadura: La huelga de Alpargatas Florencio Varela en noviembre de 1977», en Carminati A. (ed.), “Algo habrán hecho”. La historia de los trabajadores durante la última dictadura militar (pp. 45-68). Prehistoria Textos.


[1] Municipalidad de Florencio Varela, Secretaría de Gobierno, Dirección de Derechos Humanos, «Violación de los Derechos Humanos en Florencio Varela», Prof. Guillermo Daniel Ñáñez (Director de Derechos Humanos, Municipalidad de Florencio Varela).


[I] Eugenia Margarita Agnelli: Licenciatura en Historia (UNQ)